¿Cómo decide Google quién sale primero?
Con tres factores que la propia Google publica en su ayuda para negocios, que son relevancia, distancia y prominencia. La relevancia mide qué tan bien calza tu ficha con lo que la persona buscó. La distancia es cuán cerca estás de quien está buscando. La prominencia es qué tan conocido eres, y ahí pesan las reseñas y las menciones en otros sitios.
La distancia no la mueves, porque tu local está donde está. Las otras dos dependen de ti, y ahí está todo el trabajo. Google además deja claro algo que conviene tener presente, y es que no existe forma de pagar por una mejor posición en los resultados locales.
Completa la ficha entera, porque ahí se juega la relevancia
Una ficha a medio llenar compite en desventaja con una completa. Revisa que no quede ningún campo en blanco:
- Categoría principal. Elige la más específica que exista. Sushi bar rinde más que restaurante a secas, ya que calza con búsquedas más precisas.
- Categorías secundarias. Suma las que apliquen de verdad, por ejemplo cafetería, delivery o comida para llevar.
- Horarios reales, feriados incluidos. El cliente que llega y encuentra cerrado deja una reseña mala, y Google también detecta el desajuste.
- Atributos. Terraza, pet friendly, opciones vegetarianas, accesibilidad, wifi. Cada uno te hace elegible para un filtro de búsqueda distinto.
- Descripción. Escribe con las palabras que usa tu cliente. Alguien busca sánguches, aunque en tu carta se llamen sandwiches gourmet.
- Menú y link de pedido. Google los muestra en la ficha, y tener el menú a la vista retiene a quien está decidiendo dónde comer.
Ojo con la categoría principal, debido a que cambiarla mueve tu visibilidad de inmediato. Elige la que describe lo que más vendes de verdad.
Las reseñas son lo que más mueve la prominencia
Google nombra las reseñas de forma explícita como parte de la prominencia. Importa la cantidad, importa la nota y también importa la constancia, porque veinte reseñas de este mes pesan más que cien de hace tres años.
Lo que funciona es pedirlas de manera sistemática, sin dejarlo a la suerte. Un QR en la mesa o en la boleta que lleve directo al formulario, la pregunta hecha en el momento bueno, cuando el cliente acaba de decir que estuvo todo rico, y un mensaje corto al día siguiente para quien pidió por tu canal propio.
Responde todas, incluso las malas, ojalá dentro de las primeras 24 horas. Una respuesta tranquila a un reclamo convence más que diez reseñas de cinco estrellas, debido a que muestra cómo te haces cargo cuando algo sale mal. Y evita comprarlas, ya que Google las detecta y termina castigando la ficha completa.
Fotos nuevas y publicaciones cortas
Google recomienda agregar fotos y videos para mejorar la posición. Súbelas seguido, ya que una ficha viva se lee como un negocio activo. Con dos o tres por semana basta, sacadas con el teléfono, de platos reales, del local con gente y del equipo trabajando.
Las publicaciones son la parte que casi nadie usa. Sirven para el menú del día, una promoción de fin de semana o el horario especial del 18. Aparecen en tu ficha y le dan a Google señales de que la cuenta está en movimiento. Un par de líneas y una foto alcanzan.