Marketing
Menú de primavera, cómo renovar la carta y las promos
Un cambio de carta hecho por intuición suele agregar platos sin sacar ninguno. Uno hecho con datos deja la cocina más simple justo cuando empieza a entrar más gente.
Este artículo está escrito con normativa, fechas y datos de Chile.
La lógica es distinta a la de invierno
En temporada baja el esfuerzo va en traer gente, con promociones que llenen las horas vacías, que es lo que revisamos en el menú de invierno. En primavera el movimiento viene solo, porque mejora el clima, se abren las terrazas y la gente vuelve a salir.
Eso cambia dónde poner el foco. El riesgo de esta temporada está en llegar con la carta del invierno, con la cocina configurada para otro volumen y con la terraza sin equipo suficiente. La demanda llega igual, y lo que decide el resultado es si estabas listo.
Qué sale de la carta, decidido con tus ventas
Antes de agregar nada conviene sacar, porque una carta que crece cada temporada termina inmanejable en hora peak.
El criterio son tus propias ventas de los últimos noventa días, cruzando cuánto se vendió cada plato con cuánto margen dejó. Los que venden poco y además dejan poco salen sin discusión. Los que venden mucho con margen bajo conviene rediseñarlos antes de eliminarlos, ya que la demanda existe y el problema está en la receta o en el precio.
Ese cruce es la ingeniería de menú, y aplicarla dos veces al año, al entrar la primavera y al entrar el invierno, mantiene la carta en un tamaño razonable sin tener que hacer una revisión dolorosa cada tanto.
Comprar en temporada baja el costo de insumos
Acá hay una herramienta pública que pocos restauranteros usan. ODEPA publica sus mejores alimentos de temporada, con información recolectada semanalmente por reporteros de mercado en distintas regiones del país.
Lo útil para ti es que se puede filtrar por región, así que ves los precios de tu zona y no un promedio nacional que no te sirve. Muestra además el valor en ferias y carnicerías junto al de supermercados, con la variación de las últimas semanas.
Con ese dato la conversación cambia. En vez de elegir los platos nuevos por inspiración, los eliges entre lo que está entrando en temporada, que es justo cuando está más barato y en mejor estado.
La terraza cambia tu capacidad, no solo tu ambiente
Abrir la terraza suele significar más mesas, y eso arrastra tres cosas que conviene resolver antes del primer fin de semana bueno.
- Más cubiertos en la misma hora. Tu cocina tiene un techo de producción que no cambia porque haya más sillas, así que vale la pena calcularlo antes de aceptar el volumen completo.
- Distancias más largas. Atender afuera toma más tiempo por mesa, y eso se nota en los turnos de la hora peak.
- Clima variable. Un día que se nubla a media tarde te deja con gente adentro y equipo afuera, así que conviene tener definido quién se mueve y cuándo.
El cambio de carta no es de un día para otro
Reemplazar la carta completa un lunes garantiza dos semanas de caos. La transición ordenada toma unas tres semanas y va por etapas.
- Prueba dos o tres platos candidatos como sugerencia del día, sin imprimir nada todavía.
- Mira cómo se venden y cuánto demoran en cocina durante una hora peak real.
- Agota el stock de los ingredientes que solo usaban los platos que salen.
- Recién ahí actualiza la carta, empezando por la digital, que se cambia en minutos.
- Deja la impresa para el final, cuando ya no vas a mover nada más.
Ese orden evita el gasto de imprimir dos veces y, sobre todo, evita ofrecer algo que la cocina todavía no domina.
Recalcula los costos, porque cambiaron
Un plato nuevo con un ingrediente en temporada tiene un costo hoy y otro distinto en tres meses, cuando esa temporada termine. Conviene dejar anotado el costo con el que armaste el precio y la fecha, para saber cuándo revisarlo.
La regla práctica es recalcular el costo de los platos nuevos al mes de lanzarlos, ya que ahí tienes consumo real y no una estimación de receta.
Promociones para cuando la demanda sube
Un descuento en temporada alta regala margen sobre venta que igual ibas a tener. Lo que sí funciona apunta a otra cosa.
- Extender horario en vez de bajar precio. Si la terraza se llena a las siete, abrir antes captura una franja completa.
- Formatos para compartir. La primavera trae grupos, y un formato pensado para cuatro sube el ticket sin descuento.
- Reserva anticipada para el fin de semana. Te ordena la producción y baja el riesgo de rechazar gente.
Qué mirar al mes de haber cambiado
- Cuánto pesan los platos nuevos en la venta. Si no llegan a moverse, el problema suele estar en cómo se describen en la carta.
- El costo real de insumos contra el que estimaste. Es el que te dice si el precio quedó bien puesto.
- Tiempos de cocina en peak. Un plato rico que demora demasiado te tapa la estación completa.
Cambia la carta digital en minutos y la impresa al final
Con Mercat actualizas precios y platos en tu canal propio cuando quieras, así que puedes probar la carta de temporada antes de mandar nada a imprenta.
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