Marketing
Upselling automático para subir el ticket promedio
Subir el ticket promedio suele plantearse como subir precios, pero hay un camino bastante menos áspero. Consiste en que cada pedido sume un producto más, ofrecido en el momento exacto en que el cliente está dispuesto a aceptarlo.
¿Por qué el upselling automático rinde más que el garzón?
Porque nunca falla. El garzón ofrece cuando se acuerda, cuando tiene tiempo y cuando se atreve, y en hora peak esas tres condiciones se juntan poco. La sugerencia automática aparece siempre, con el mismo tono, un sábado a las nueve de la noche igual que un martes a las tres de la tarde.
Esto no reemplaza al equipo. La recomendación con criterio, esa que lee la mesa y propone el vino que calza, sigue siendo humana y vale bastante más. Lo automático se hace cargo del piso, o sea de todo eso que hoy simplemente no se ofrece.
Los tres momentos donde conviene sugerir
Cada uno tiene su lógica y conviene usar los tres.
1. Cuando ya eligió el plato
Acá funciona el complemento natural, como las papas con la hamburguesa, la salsa extra o el pan de ajo con la pizza. La decisión principal ya está tomada, así que agregar algo pequeño cuesta muy poco.
2. En el carrito, antes de pagar
Este es el momento más rentable de todos. El cliente ya ve el total y está a un paso de cerrar, así que la bebida o el postre entran como un ajuste menor. Muestra dos o tres opciones como máximo, porque una lista larga lo obliga a repensar el pedido completo.
3. Justo después de pagar
El más subestimado. Si tu canal permite sumar algo a un pedido ya confirmado durante los primeros minutos, ahí hay venta fácil, ya que la persona pasó la parte incómoda del pago y agregar deja de costarle.
La regla del precio que casi nadie respeta
Lo que sugieres tiene que costar una fracción de lo que el cliente ya puso en el carrito. Si el pedido va en veinte mil pesos, un complemento de dos o tres mil pasa sin discusión, pero uno de doce mil obliga a reabrir la decisión completa y a veces termina bajando el pedido.
Por eso los mejores candidatos son bebidas, agregados, salsas, acompañamientos y postres. Además suelen tener mejor margen que el plato principal, así que cada aceptación pesa doble. Y sugiere poco, debido a que un menú que ofrece de todo en cada paso se termina leyendo como ruido, algo que conviene mirar junto con la lógica de las cartas cortas.
El umbral de despacho gratis
Es la palanca más simple y la que peor se usa. Consiste en avisarle al cliente cuánto le falta para que el despacho salga gratis, justo cuando está mirando el carrito.
Funciona porque convierte un gasto que duele en algo que se siente como ganancia. Pagar dos mil quinientos de despacho molesta, mientras que sumar tres mil en un postre y ahorrarse ese despacho se siente como un buen negocio, aunque el cliente termine gastando más.
Todo el truco está en dónde pones el umbral. Si queda muy por encima de tu ticket promedio, nadie llega y solo genera frustración. Si queda muy abajo, regalas despachos que igual se habrían pagado. Un punto de partida razonable es fijarlo apenas arriba de tu ticket promedio actual, lo justo para que se alcance sumando un producto.
Combos que hacen el trabajo solos
Un combo bien armado sube el ticket sin que exista ninguna sugerencia, porque el cliente elige directamente la opción más grande. La clave está en que el salto de precio se vea chico frente a todo lo que suma.
Arma dos o tres y ponlos donde se ven, en vez de esconderlos al final de la carta. Revisa el costo de cada uno antes de publicarlo, ya que un combo mal calculado sube la venta y baja la utilidad al mismo tiempo.
Cuándo el upselling molesta y termina costándote
Hay una línea y se cruza rápido.
- Sugerir en cada paso. Si aparece una oferta después de cada clic, el cliente se cansa y abandona el carrito.
- Ofrecer lo que ya tiene. Proponerle una bebida a quien acaba de agregar dos se lee como que nadie está mirando.
- Interrumpir el pago. Una vez que apretó pagar, cualquier cosa que aparezca en el medio siembra dudas.
- Sugerir lo caro. Rompe una decisión que ya estaba cerrada.
La prueba es simple. Si el abandono de carrito sube después de activar las sugerencias, estás ofreciendo demasiado.
Cómo saber si está funcionando
Mira tres números y ninguno más.
- Ticket promedio. El de siempre, comparado contra el mes anterior.
- Productos por pedido. Se mueve antes que el ticket, así que avisa primero si la sugerencia pegó.
- Tasa de aceptación. De cada cien veces que ofreciste algo, cuántas terminaron con el producto agregado.
Con esos tres puedes probar una sugerencia distinta cada dos semanas y quedarte con la que rinde. Cuando ya tengas historial de compra, el paso siguiente es dejar de ofrecerle lo mismo a todo el mundo y pasar a sugerencias armadas con lo que cada cliente consume. Todo esto ocurre dentro de tu propio canal de venta, que es donde tú decides qué se ofrece y en qué momento.
Que cada pedido sume un poco más
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