Marketing
De chat de WhatsApp a pedido en tu canal propio
El cliente que te escribe por WhatsApp ya decidió comprar, así que lo único que falta es no perderlo en el camino. Sin embargo, el propio chat es donde se pierden más pedidos de los que cualquiera calcula.
¿Sirve WhatsApp para vender en un restaurante?
Sirve, y mucho, para conversar y para cerrar. Donde falla es en tomar el pedido, ya que un chat no tiene estructura, no deja registro ordenado y no cobra. Lo que funciona es usarlo como puerta de entrada y dejar que el pedido se arme en tu propio canal.
La distinción parece chica y se nota en la caja, porque quien te escribe ya demostró intención de compra. A esa altura el único trabajo que queda es no perderlo entre mensajes.
Dónde se rompe el pedido cuando vive en el chat
Cualquiera que haya atendido pedidos por WhatsApp en hora peak reconoce esta lista.
- Se transcribe mal. Alguien lee rápido, anota sin tomate donde decía sin cebolla, y el reclamo llega después.
- Se pierde en la conversación. El detalle queda enterrado entre mensajes de otras personas y nadie sabe si ese pedido salió.
- No hay pago. Todo termina en transferencia, con capturas que alguien tiene que revisar una por una.
- Ocupa a una persona completa. En el peak, quien contesta el teléfono deja de hacer cualquier otra cosa.
- No queda historial. Sabes que Pamela pidió algo alguna vez, aunque no qué, ni cuándo, ni cuánto gastó.
El último punto es el más caro y también el menos visible, debido a que sin historial no puedes reconocer a nadie ni volver a buscarlo cuando deja de aparecer.
El límite que casi nadie conoce
Mucha gente asume que su lista de contactos de WhatsApp es una base de datos que puede usar cuando quiera. No funciona así.
WhatsApp abre una ventana de servicio al cliente de 24 horas que empieza a correr cuando la persona te escribe. Dentro de esa ventana respondes con libertad, pero cuando la ventana se cierra solo puedes enviar mensajes de plantilla aprobados de antemano. Si el cliente vuelve a escribirte antes de que expire, el contador se reinicia.
Dicho simple, no le puedes mandar la promoción del viernes a quien te escribió la semana pasada. Esa es justamente la razón por la que el dato del cliente tiene que quedar guardado en un lugar tuyo y con su consentimiento, porque el hilo del chat se agota solo.
Cómo se hace el traspaso sin que se sienta un rebote
El error clásico es responder con un link seco y nada más. El cliente siente que lo mandaron a otra parte y se va. El traspaso funciona cuando la persona atiende primero y el link llega después, como una ayuda.
Este orden rinde bien.
- Responde la pregunta real. Si preguntó si tienes opción sin gluten, contesta eso antes que cualquier otra cosa.
- Manda el link con contexto. Algo tan simple como acá está la carta con los precios al día y puedes dejar tu pedido listo desde ahí.
- Quédate disponible. Avisa que si algo no calza, te escriba de vuelta y lo resuelven por el chat.
- Confirma cuando entre el pedido. Un mensaje corto por el mismo hilo cierra el círculo.
Ese link conviene que apunte a tu menú digital, ya que desde ahí el cliente arma el pedido sin salir, mientras que un PDF o una foto de la carta lo obligan a volver a escribirte todo. Así el chat se queda con la conversación y tu canal propio se queda con el pedido, el pago y el dato.
Deja WhatsApp Business bien configurado
La versión Business es gratuita y trae herramientas que ahorran horas cada semana.
- Mensaje de ausencia. Fuera de horario responde solo y deja el link del menú.
- Respuestas rápidas. Las cinco preguntas que te hacen todos los días, escritas una sola vez.
- Catálogo. Funciona como vitrina, aunque la compra se cierre en tu canal.
- Etiquetas. Para marcar pedido nuevo, pagado y entregado mientras el volumen sea bajo.
- Horario visible. Te ahorra la mitad de los mensajes de las once de la noche.
Y pon tu enlace de WhatsApp donde la gente te busca, o sea la ficha de Google, la bio de Instagram y tu propia web. Si además quieres sacarle trabajo repetitivo al equipo, revisa qué conviene automatizar primero antes de salir a contratar herramientas.
Qué mirar para saber si está funcionando
Cuenta cuántos chats terminan en pedido y cuántos se caen en el camino. Si muchos piden la carta y pocos compran, el problema está en el link o en el menú. Si muchos llegan al carrito y no pagan, el problema está en los medios de pago o en el costo de despacho.
Con ese dato al frente sabes dónde arreglar, en vez de concluir que WhatsApp no vende.
Que el chat traiga al cliente y tu canal cierre la venta
Con Mercat el pedido que nace en WhatsApp termina en tu propia tienda, con el pago hecho y el cliente registrado como tuyo. Con tu marca y sin comisión por venta.
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