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Delivery propio o tercerizado, cuándo conviene cada uno

La pregunta parece sobre motos. En realidad es sobre cuántos pedidos tienes por hora y a qué distancia viven tus clientes.

EM
Erika Moreno
21 de septiembre de 2026 · 4 min de lectura
Respuesta rápida

El reparto tercerizado tiene costo variable, así que te sirve casi siempre al empezar. Los repartidores propios tienen costo fijo, de modo que solo convienen con volumen alto y concentrado en un radio corto. El número que decide es el costo por entrega, y la mayoría termina con un modelo mixto.

Delivery propio o tercerizado, repartidor en moto con mochila térmica amarilla saliendo a entregar
Chile Este artículo está escrito con normativa, fechas y datos de Chile.

Primero, separa dos decisiones que suelen ir mezcladas

El pedido pasa por dos manos antes de llegar al cliente. Primero el canal por donde entra, o sea una app de delivery o tu canal propio, que es lo que revisamos en delivery por app o canal propio. Después, quién lleva la bolsa hasta la puerta.

Esas dos decisiones se toman por separado y se combinan como quieras. Puedes recibir el pedido en tu propia web y que lo entregue una flota contratada, o recibirlo por una app y entregarlo con tu propia moto si esa app lo permite.

Este artículo trata solo de la segunda, o sea la última milla.

Lo que cuesta de verdad un repartidor propio

El error más común es comparar el sueldo contra la tarifa por entrega de una flota. La lista real es bastante más larga.

El número que decide

Todo se resume en el costo por entrega, y se calcula distinto en cada modelo.

Con flota tercerizada es simple, ya que pagas una tarifa por cada pedido entregado. Si no hay pedidos, no hay costo.

Con repartidores propios sumas todos los costos del mes y los divides por la cantidad de entregas de ese mes. Ahí aparece el punto importante, porque ese resultado baja mientras más entregas hagas con la misma persona y sube apenas el volumen cae.

Existe entonces un volumen de quiebre, que es la cantidad de entregas mensuales en que ambos costos se igualan. Bajo ese número conviene tercerizar, y sobre ese número empieza a convenir lo propio. Ese volumen es distinto en cada local, así que hay que calcularlo con tus propias cifras.

Cuándo tiene sentido tener repartidores propios

Hay condiciones bastante concretas que empujan la balanza hacia ese lado.

Cuándo claramente no conviene

También conviene reconocer el otro escenario, que es el más frecuente.

Con volumen bajo o muy irregular, el costo fijo se come el margen en las semanas flojas. Con un radio amplio, cada entrega ocupa la moto demasiado rato y el costo por entrega se dispara. Y si nadie en el equipo va a hacerse cargo de coordinar rutas, turnos y mantenciones, la operación se cae sola.

Por eso el consejo general sigue siendo partir tercerizado, tal como está dicho en nuestros artículos anteriores sobre comisiones.

El modelo mixto, que es donde termina la mayoría

La combinación que mejor funciona reparte el trabajo según la geografía y la hora.

Los repartidores propios cubren el núcleo denso, o sea las comunas cercanas donde se concentra la mayor parte de los pedidos, y las horas peak donde el volumen justifica tenerlos ahí. La flota tercerizada absorbe los bordes del radio, los horarios flojos y los desbordes de un día inesperadamente bueno.

Ese esquema da lo mejor de ambos, porque baja el costo donde hay densidad y mantiene el costo variable donde no la hay.

Qué medir antes de decidir

  1. Cantidad de entregas por día y por franja horaria, durante al menos un mes.
  2. Distribución por comuna o por distancia, para saber si tienes un núcleo denso.
  3. Lo que pagas hoy por entrega a la flota, incluyendo recargos por distancia y por horario.
  4. Cuántos pedidos podría llevar una misma salida, mirando cuántos coinciden en zona y hora.
  5. El costo mensual completo de un repartidor propio, con todo lo de la lista de arriba.

Con esos cinco datos el cálculo sale solo. Y como el volumen cambia con la temporada, conviene revisarlo dentro de tus números de la semana en vez de decidirlo una sola vez.

Los datos para decidir, sin armarlos a mano

Con Mercat ves cuántos pedidos entran por franja y hacia qué zonas salen, que son justo los dos datos que definen si te conviene reparto propio.

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Preguntas frecuentes

Cuando hay volumen alto y parejo, un radio corto y denso donde una salida puede llevar varios pedidos, horarios de peak predecibles, o cuando la entrega es parte de la experiencia por productos frágiles o ticket alto. También cuando las flotas tardan demasiado en asignar repartidor en tu zona y eso te está costando ventas.

Con flota tercerizada es la tarifa que pagas por cada pedido entregado. Con repartidores propios se suman todos los costos del mes, incluido sueldo, cotizaciones, vehículo, combustible, seguros y horas muertas, y se divide por la cantidad de entregas de ese mes. Comparar esos dos resultados es lo que muestra cuál modelo te conviene.

Las horas muertas son el más subestimado, porque al repartidor propio le pagas también el tiempo sin pedidos. Después vienen la mantención del vehículo, el permiso de circulación, los seguros, la cobertura cuando esa persona falta o toma vacaciones y la relación laboral completa con contrato, cotizaciones y eventual finiquito.

Sí, y es lo más habitual al empezar. El canal por donde entra el pedido y quién lo lleva hasta la puerta son decisiones separadas. Puedes recibir el pedido en tu propia web, sin pagar comisión por venta, y contratar una flota que se encargue del traslado. Ambas se combinan según convenga.

Es repartir el trabajo según geografía y horario. Los repartidores propios cubren el núcleo denso de comunas cercanas y las horas peak, donde el volumen justifica tenerlos. La flota tercerizada absorbe los bordes del radio, los horarios flojos y los desbordes de un día inesperadamente bueno, que es donde el costo variable rinde mejor.

EM
Erika Moreno
Content Manager en Mercat. Escribe sobre estrategia, tecnología y rentabilidad para restaurantes en Chile, sin tecnicismos y con números sobre la mesa.