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Música en tu restaurante, qué dice la ley

Hay un costo que muchos locales conocen el día que llega la carta de cobro, y para entonces ya corre hacia atrás. Mejor tener el número antes.

EM
Erika Moreno
22 de octubre de 2026 · 6 min de lectura
Respuesta rápida

Difundir música en un local abierto al público requiere una licencia de gestión colectiva, y una suscripción personal de streaming no sirve para eso. La SCD cobra a un restaurante 1,25% por la obra y 0,625% por el fonograma sobre la venta mensual sin IVA.

Rocola iluminada en el interior de un restaurante
Chile Este artículo está escrito con normativa, fechas y datos de Chile.

Poner música en tu local requiere licencia

La ley chilena trata la música que suena en un lugar abierto al público como comunicación pública, que es un uso distinto del doméstico. Según la SCD (la Sociedad Chilena del Derecho de Autor, que gestiona el cobro por uso público de música), la obligación recae en la persona natural o jurídica que explota el lugar donde se difunde música, y nombra expresamente a los restaurantes junto con bares, tiendas y hoteles.

El responsable es el local que explota el espacio. La licencia es no exclusiva, la emite la entidad de gestión colectiva y se mantiene vigente mientras el local siga difundiendo música. Las tarifas las fija el consejo directivo de la sociedad y entran en vigencia una vez publicadas en el Diario Oficial, así que cambian sin que nadie te mande un aviso.

Lo que cubre tu cuenta de Spotify

Tu uso personal. Una suscripción de streaming se contrata para escuchar en tu casa o con audífonos, y sus términos son de uso personal. La propia SCD lo dice en su sitio, usar radio, televisión o plataformas no exime al local de obtener la licencia.

Es una confusión frecuente, porque desde el mostrador parece que pagar la suscripción ya deja todo resuelto.

Cuánto cobra la SCD a un restaurante

La tarifa vigente para restaurantes se calcula sobre los ingresos brutos mensuales con la sola deducción del IVA. Son 1,25% por derechos de ejecución de obras y 0,625% por derechos de ejecución de fonogramas, o sea 1,875% de tu venta neta.

Para fuentes de soda, cervecerías, salones de té, cafeterías, pizzerías, bares y cantinas los porcentajes suben a 1,5% y 0,75%, que suman 2,25%. Con una venta neta de veinte millones al mes, un restaurante queda en torno a 375 mil pesos y un bar en torno a 450 mil.

Existe además un camino de tarifa fija mensual, por el convenio que la SCD mantiene con la federación de la industria hotelera y gastronómica. Ahí el monto sale de un factor según el tipo y el tamaño del local, así que te conviene revisar si el tuyo califica. Y si la música es el centro del negocio, como en una discoteca o en un local con show en vivo, corren tarifas distintas y más altas que la SCD publica por separado.

Por qué el cobro viene en dos partes

Porque son dos derechos distintos sobre la misma canción. Uno pertenece a quien la compuso, que es el derecho de ejecución de la obra. El otro pertenece a quien grabó esa versión, que es el derecho sobre el fonograma.

En la tarifa de la SCD el fonograma vale siempre la mitad de la obra, y por eso los dos porcentajes van en esa proporción.

Hay una segunda sociedad que también cobra

PROFOVI es la Sociedad de Productores Fonográficos y Videográficos de Chile y está autorizada para administrar derechos de productores. Publica sus propias tarifas mensuales para restaurantes y cafés, calculadas por tramos de superficie y reajustadas cada cuatro meses según el IPC.

Ninguna de las dos entidades menciona a la otra en su material público, así que desde afuera no queda claro si un mismo local le debe a las dos o si una licencia cubre el repertorio de la otra. Eso es justamente lo que hay que preguntar antes de firmar nada.

Qué preguntar por escrito antes de firmar

Cuatro cosas, y todas por correo para que quede registro. Qué derechos cubre exactamente esa licencia, si la obra, el fonograma o ambos. Qué repertorio incluye y qué pasa con la música que queda fuera. Sobre qué base se calcula el monto y cada cuánto se reajusta. Y si esa licencia te deja cubierto frente a otras sociedades de gestión.

Guarda la respuesta junto con la licencia. Si más adelante llega un segundo cobro, ese correo es lo que tienes para discutirlo. Es el mismo criterio que aplicamos con la documentación sanitaria, donde lo que no está escrito no existe.

Métele el número al presupuesto

La tarifa de la SCD es un porcentaje de tu venta, así que crece contigo. Un local que factura el doble paga el doble, y eso tiene que estar en el presupuesto del año en vez de aparecer como sorpresa a mitad de temporada.

También necesitas tu venta neta mensual bien medida, porque es la base del cálculo. Si tus ventas están repartidas entre apps, efectivo y un cuaderno, te falta justo el dato con el que podrías revisar si lo que te cobran cuadra.

Ten tu venta mensual en un solo lugar

La tarifa se calcula sobre tu venta neta, así que necesitas ese número exacto. Con Mercat las ventas de tu canal propio quedan registradas y ordenadas, y revisar lo que te cobran deja de ser una estimación.

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Preguntas frecuentes

Sí. La ley chilena trata la música que suena en un lugar abierto al público como comunicación pública, que es un uso distinto del doméstico. Según la SCD, la obligación recae en quien explota el lugar donde se difunde música. Los restaurantes están nombrados expresamente junto con bares, tiendas y hoteles.

Para tu uso personal. Una suscripción de streaming se contrata con términos de uso personal, así que no reemplaza la licencia del local. La propia SCD señala en su sitio que usar radio, televisión o plataformas no exime al establecimiento de obtener la licencia correspondiente.

La tarifa vigente se calcula sobre los ingresos brutos mensuales con la sola deducción del IVA. Son 1,25% por derechos de ejecución de obras más 0,625% por fonogramas, que suman 1,875%. En fuentes de soda, bares, cafeterías y pizzerías sube a 1,5% más 0,75%, o sea 2,25%.

Porque son dos derechos distintos sobre la misma canción. Uno pertenece a quien la compuso y se llama derecho de ejecución de la obra. El otro pertenece a quien grabó esa versión y recae sobre el fonograma. En la tarifa de la SCD el fonograma vale siempre la mitad de la obra.

PROFOVI administra derechos de productores y publica tarifas propias para restaurantes y cafés, por tramos de superficie. Ninguna de las dos entidades menciona a la otra en su material público, así que pregunta por escrito qué derechos cubre cada licencia antes de firmar. Guarda esa respuesta en el mismo hilo.

EM
Erika Moreno
Content Manager en Mercat. Escribe sobre estrategia, tecnología y rentabilidad para restaurantes en Chile, sin tecnicismos y con números sobre la mesa.