Marketing
Redes sociales sin community manager, qué publicar
Casi nadie deja de publicar por falta de ideas, ya que lo que falta es el rato para hacerlo. Por eso la solución tiene forma de rutina y no de inspiración.
Grabar en tanda, publicar repartido
La regla que sostiene todo lo demás es separar las dos tareas. Grabar exige que la cocina esté trabajando y que tengas las manos libres, mientras que publicar se puede hacer en cualquier rato muerto.
Elige un día y una hora fija, idealmente durante una preparación normal, y dedica veinte minutos a juntar material. De ahí salen las piezas de toda la semana. Cuando intentas grabar y publicar el mismo día, la primera semana complicada rompe la costumbre y ya no vuelves.
Lo que ya tienes y sirve como contenido
No hace falta inventar nada, porque tu operación produce material todos los días.
- El plato saliendo. Antes de que llegue a la mesa, con luz natural y sin tocarlo. Diez segundos alcanzan.
- La preparación. Las manos armando, cortando o emplatando. Es lo que más se guarda y se comparte, porque muestra oficio.
- Quien atiende. Una persona del equipo contando su plato favorito y por qué. Cuesta cero y humaniza la cuenta entera.
- Lo que cambió. Un producto nuevo, un horario distinto, la carta de temporada. Esto es información útil y la gente lo agradece.
- El cliente contento. Siempre con permiso explícito y en el momento, nunca a escondidas.
Cuánto publicar de verdad
Dos o tres piezas por semana, sostenidas durante meses, rinden bastante más que siete durante dos semanas y después nada. El algoritmo premia la constancia, aunque la razón de fondo es más simple, ya que una cuenta abandonada le dice al cliente que quizás el local también lo esté.
Si vas a fallar, falla en cantidad y no en frecuencia. Una publicación semanal que nunca se corta construye más confianza que una racha intensa seguida de un mes en silencio.
Tu perfil es una vitrina antes que un canal de contenido
Acá hay algo que se olvida seguido. Mucha gente llega a tu perfil desde un mapa o desde la recomendación de un amigo, y lo que necesita en ese momento es práctico, o sea dirección, horario, si hay delivery y cómo pedir.
Antes de preocuparte de qué publicar, revisa que el perfil tenga esos datos visibles, con el link a tu carta o a tu canal de pedidos en la biografía. Y que el nombre, la dirección y el teléfono estén escritos exactamente igual que en tu ficha de Google, porque esa coincidencia también te ayuda a aparecer.
Cuatro reglas de foto que no cuestan nada
- Luz natural. Acerca el plato a una ventana antes de fotografiarlo. Es la diferencia más grande y la más barata.
- Fondo tranquilo. Una mesa despejada, sin servilletas usadas ni vasos a medias detrás.
- El plato entero y recién montado. La comida se ve apetitosa durante muy poco rato.
- Un solo ángulo bien elegido. Desde arriba para platos planos y desde el lado para lo que tiene altura, como una hamburguesa.
Lo que conviene no hacer
Hay tres costumbres que hacen perder tiempo sin devolver nada.
La primera es publicar lo mismo en todas partes de forma automática. Cada red se usa distinto, así que un texto pensado para una termina descolocado en la otra. Si vas a elegir, quédate con la red donde de verdad están tus clientes y trabájala bien.
La segunda es llenar la cuenta de promociones. Cuando todo es descuento, la gente deja de mirar, porque no hay nada que ver salvo precios.
La tercera es comprar seguidores. Además de no comprar nada, ensucia tus números y después no logras entender qué funciona.
Responder es la mitad del trabajo
Publicar sin responder deja la venta a medio camino. Los mensajes preguntando si hay mesa, si llegan a una comuna o si tienen algo sin gluten son intención de compra pura, y contestarlos rápido convierte bastante más que cualquier publicación.
Conviene definir dos horarios fijos al día para revisar mensajes y comentarios, y tener escritas las respuestas a las cinco preguntas que más se repiten. Es la misma lógica que usamos para responder reseñas, aplicada al mensaje directo.
Qué mirar en vez de los likes
- Guardados y compartidos. Indican que a alguien le sirvió lo suficiente como para volver a buscarlo o mostrárselo a otro.
- Mensajes preguntando cosas prácticas. Dirección, horario, reservas o despacho. Eso es demanda real.
- Clics al link de pedidos. Es el número que más se parece a una venta, y solo lo tienes si el link está puesto.
Los likes no acompañan bien esos tres, así que conviene sacarlos del tablero para no tomar decisiones mirando el dato equivocado.
La rutina de media hora semanal
- Veinte minutos de grabación en tanda durante una preparación normal.
- Elige tres piezas y escríbeles el texto de una vez, con la información práctica incluida.
- Prográmalas o publícalas en días distintos de la semana.
- Revisa mensajes y comentarios en tus dos horarios fijos.
- Una vez al mes mira guardados, mensajes y clics, y repite lo que funcionó.
Con eso la cuenta se sostiene sola, y si además el link lleva a un canal propio de pedidos, cada publicación tiene dónde terminar.
Que cada publicación tenga dónde terminar
Con Mercat el link de tu perfil lleva a tu propia carta y a tu canal de pedidos, así que la publicación que funcionó se transforma en una venta que puedes medir.
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